/* Codigo toño */ /* Fin Codigo Toño */ Un nuevo sueño, una ilusión.

domingo, 28 de junio de 2026

Y van trece

 




Un año más fiel a la cita del tercer fin de semana de Junio: Sabiñánigo, Quebrantahuesos 2026.

Un año especial por muchas cosas y difícil para entrenar por los ingresos continuos de mi madre en el hospital que han hecho que no estuviera centrado en el deporte de las dos ruedas y que alternara con otras cosas (por ejemplo con correr la media maratón de Zaragoza, de la que salí un poco maltrecho físicamente).

Sabiñánigo no defrauda y como siempre me regaló un fin de semana espectacular, lleno de sensaciones que ansío repetir año tras año y de sentimientos que te hacen recordar que estás vivo.

Todos los que me conocéis sabéis que prefiero hacer la Quebrantahuesos acompañando a alguien cien veces más que intentar exprimirme, pero este año no he tenido opción. Según un muy buen amigo iba "mejor que nunca" (y puede que sea así y yo no lo haya visto) pero mi cabeza decía "no estás para "correr"" y eso es algo... que siempre tira para atrás.

La cicloturista no fue mal... pude tomar la salida con tres compañeros del club (lo que hizo que mi cabeza se relajara) que posteriormente nos separamos y conseguí librar la macrocaída de salida más otra de un compañero que tuvo a bien juntarse tanto en el Portalet que hizo el afilador conmigo y dio con sus costillas en el suelo...menos mal!. Pasé muchísimo calor y el fuerte ritmo de salida hizo que el Portalet se cobrara su peaje y a diez de coronar me hubiera bajado de la bici con una sonrisa en la boca.

Coroné devolviendo como nunca y tuve que pararme en el avituallamiento de Formigal pensando que para mi terminaba ahí la marcha... pero por lo que sea me recompuse y pude terminarla en un gran grupo que me llevó hasta meta y si... este año hice el globerazo!: después de ir a rueda un buen rato vi que por muy poco iba a bajar de siete y no podía dejar escapar la oportunidad y apreté en el alto donde estaba la meta... me confieso... soy lo peor... pero había que intentarlo. Y salió!!!!.

Gracias a la familia Benedé por el apoyo en el Marie Blanque y a muchos por los mensajes de ánimo (Dani, no sabes lo que me gustó tu mensaje avisando que este año no estabais en el Portalet.. para mí veros es el mejor momento de la marcha).

El año que viene si Dios quiere... volveremos.

Gracias

Toño

 



miércoles, 24 de diciembre de 2025

Dulce Navidad

 


Feliz Navidad a todos!.

Este año la Navidad va a ser distinta. Me toca pasarla de acompañante en la habitación de un hospital. La verdad que si me hubieran dado a elegir, esta habría sido la última de mis opciones; siempre he renegado de la Navidad, de tener que sonreír o de celebrar por la fuerza... y los últimos años he espetado por mi boca en varias ocasiones "cuanto antes pasen estos días mejor que mejor!.

Pues... ahora mismo daría lo que fuera por volver a sentarme con mi madre, mi hija y poder cenar mano a mano, abrir los regalos y largarnos a la cama "a nuestra hora". La verdad que qué cierto es eso que siempre quieres lo que no tienes.

Es curioso; cuando menos te lo esperas, de la manera más tonta, de un rayo de luz que provoca un brillo especial en la mirada, una sonrisa te devuelve a la vida y te recuerda que la Navidad no es todo aquello que echas de menos, si no todo aquello que te permite soñar que todo va a ir bien y que esto, aunque es pasajero, es un paso más y una mirada hacia delante hacia algo que de seguro va a hacer que sonrías mucho más.

Ahí dejo la vela, encendida, con la mayor de las esperanzas en que todo vaya muy bien y que todo esto sea un capítulo pasajero, el primero del resto que está por llegar.

Un abrazo muy fuerte y Feliz Navidad

Toño

viernes, 11 de julio de 2025

La sonrisa del Joker

 


Hoy por hoy, estamos acostumbrados a ver que la gente sonríe y parece que siempre está bien. Decir que estás mal, que te sientes triste o que la vida te aprieta (cuando no ahoga) está mal visto, no gusta y resulta una molestia. Es mucho más sencillo publicar que estás de puta madre en tus redes sociales, que disfrutas de la vida y que eres una persona fuerte, interesante, atractiva y llena de vitalidad.

Si, además de lo anterior, eres una persona sensible, resultas ser el flojo del lugar, el "intenso" (o la intensa, no caigamos en la discusión de género) y, a veces, el cargante: "siempre estás igual", "deberías fluir un poco más"... ¡FLUIR! Qué gran palabra, y cuánta modernidad encierran sus letras.

Me considero una persona sensible. Vivo todo al 200 %, y cuando algo me gusta, aunque no lo exprese con palabrería, todos los poros de mi piel hablan por mí. Soy incapaz de esconder una sonrisa en mi mirada o el entusiasmo en mi manera de estar. Pero ¡ay de mí cuando algo me puede! Esa misma sonrisa se torna en tristeza, en agobio o en preocupación, y me resulta imposible disimularlo.

Con el paso de los años, uno aprende a pulirse, a resultar "agradable" o a callar aquello que se considera "íntimo", porque “no hay que compartir todo con todo el mundo”, y, realmente, “a nadie le importa cómo estás”. Y lo jodido es que, en un porcentaje muy alto de las ocasiones, es así.

Este año ha sido muy complicado, y lo sigue siendo. Es cierto que “la sonrisa de Joker” aparece en mi cara, pero la procesión va por dentro. He tenido la suerte de contar con gente que me ha tendido su mano (mil gracias) y se ha preocupado (y sigue haciéndolo) por todo. A veces, el gesto más "tonto" es el que más se agradece: un café, una salida en bici, un mensaje de WhatsApp, una llamada, un “no estás solo”… Poder abrir el grifo hace que la presión disminuya.

La verdad es que empecé a escribir con el objetivo de deciros que no tengáis miedo a ser vosotros mismos, que vale la pena vivir, que es bueno ser sensible, que sentir siempre está bien, y que vivir intensamente es la sal de la vida, independientemente del color del sentimiento. Y, sin embargo, parece que me ha salido un quejido medianamente amargo.

Quizás hoy se sienta como un día gris, y aquellos que me ven reír acaben descubriendo que, detrás de la sonrisa, hay más tristeza de la que parecía. Pues sí, así es la vida… y así me ha tocado vivirla.

Gracias.

Toño




viernes, 27 de junio de 2025

Doce

 






Y van doce...

Este año la Quebrantahuesos iba a ser completamente distinta a lo que ha venido siendo toda mi vida; sin ilusión, sin ganas y con un espíritu completamente distinto al que tenía el año pasado. Todo lo que me rodeaba este año era absolutamente gris.

Meses antes la duda de hacerla o no planeaba sobre mi cabeza, pero poco a poco y por inercia de "entrenamientos" (se supone que cuando uno hace "series" es que "entrena"...sigh) la idea de que lo único que necesitaba era cruzar la meta se incrustó en mi cabeza como una obsesión mínima pero firme.

Un año más se repetía todo el ritual de movimientos. Todo igual, salvo por un pequeño cambio de última hora: una obligación social que me arrastró - literalmente - fuera de casa a cenar con dos de mis amigos. Parece mentira, pero ese pequeño movimiento me sacó de mi tensión autoimpuesta e hizo que me relajara un poco más.

6:45 am y un año más en la línea de salida, esta vez sólo, con un enemigo mucho mayor que nadie... mi cabeza y la necesidad de cruzar la línea de meta demostrándome que las piernas podían mucho más que el miedo.

No os voy a aburrir con un relato de lo que fue la prueba porque habréis leído y escuchado mil mejores. Sólo puedo decir que a nivel de temperatura fue una de las más duras que he hecho, a nivel físico y mental di todo lo que tenía sin apenas guardarme nada para mí y crucé la meta en una mezcla de alegría, rabia, lloro...gritando y chocando la mano con el chaval que tenía a mi lado que me miraba pensando que estaba completamente loco. Realmente necesitaba ser capaz de cruzar esa meta y demostrarme a mí mismo que podía hacerlo aunque fuera solo.

Esta vez tengo que agradecer a Santi y a Pedro por los ánimos y el agua en Somport; a Borja y su padre por el agua y la ayuda en Marie Blanque; a Dani y Jesé por la inyección de adrenalina y el agua en Portalet; a Jorge por la cobertura a final del Portalet y a todos y cada uno de los que me habéis dicho en cada momento lo necesario para que no soltara el manillar.

Un año más

Toño




miércoles, 10 de abril de 2024

Una palmada en la espalda. Un acompáñame.





No soy la perfección con patas que muchos creen que soy.

No soy la educación personificada, ni la seriedad por castigo.

Tampoco sé estar siempre con una sonrisa y tener la mejor respuesta.

No siempre tengo ganas de vivir, o de hacer el payaso ni tan siquiera de estar por y para los demás.

A veces tengo que gritar que todo es una mierda, y no significa que lo sea.

A veces tengo ganas de llorar y no puedo, porque nadie está dispuesto ni tan siquiera a verlo.

Alguna vez gritaría, y la mayoría de las veces lo hago sólo, metido en un coche con las ventanillas bajadas o pedaleando en la bici apretando como si no hubiera un mañana.

De vez en cuando necesito que me abracen y me digan que el mal es pasajero y que todo pasa.

Y no puedo... porque no tengo nadie a quien quejarme, ni nadie que no se sorprenda de que estoy "mal".

No necesito que me digan que "lo tengo todo"

No necesito que me digan "que siempre estoy mal"

No deseo escuchar "estoy harto de que me hables de tus problemas"

No quiero que me miren como si no fuera con ellos... compartir un momento malo es la manera más simple de desprotegerse y entregarse a otro.

Quiero poder ser yo, y que quien lo reciba sea capaz de entender que compartir cuando estás mal con alguien es la manera más simple de decirle te quiero

Eso es todo.




martes, 20 de junio de 2023

Una más y van diez




Hola a todos,

17 de Junio de 2023, décima Quebrantahuesos en mis piernas (tomé la salida once veces pero me retiré un año de mucho frío y lluvia) y un sentimiento de "me hago viejo enorme" a la vez que de satisfacción.

Este año ha sido distinto a todos. Muchos cambios en mi vida, mucho cansancio, pocas ganas de entrenar, poca ilusión pero el mismo tesón y que siempre y un objetivo: el de acompañar a un amigo y sufrir lo menos posible.

Hay gente que no entiende por qué me gusta el ciclismo y la verdad es que hay días que yo tampoco lo comprendo: salir a entrenar pensando en volver para cumplir con mis obligaciones, madrugar más que cuando trabajas, apretar cuando más duele, salir sólo... no es muy motivador. Sin embargo la belleza de los paisajes, la velocidad, la libertad de la bicicleta, el colaborar para llegar a meta, el ayudar a un amigo a esforzarse al límite.. eso hace de este deporte algo especial. El ciclismo tiene algo que engancha, que llena, que duele... pero que a la vez reconforta. Ese afán de superación, ese acompañamiento del público (aunque sea un día al año), ese sentimiento de trabajo bien hecho aunque sea el primer minuto nada más cruzar la meta, vale lo que no está escrito.

Este año tuve la suerte de hacerla con mi amigo Santi (empezamos Cesar, Eugenio, Santi y yo pero acabamos juntos sólo nosotros dos al final). Hacer una cicloturista con un amigo es algo muy especial; yo he tenido la suerte de que me acompañaran, de que me llevaran, de llevar a alguien a bajar su tiempo y solamente la he hecho sin compañía la primera vez que la corrí (que también tiene su encanto, aunque para mí no tanto).

Es de agradecer que alguien confíe en tí, que se preste a que lo ayudes y que te permita hacerle de gregario, aunque prefiero decir que la hemos hecho juntos y listo. Es una pasada poder ayudar a un amigo y sufrir en compañía durante una prueba para terminarla juntos, eso engrandece a este deporte y hace que desee seguir entrenando y disfrutando.

Es todo por este año... ahora toca descansar, disfrutar con los amigos y pensar en el año que viene.

Un abrazo

Toño




lunes, 13 de marzo de 2023

Sin palabras

 


Hoy me he levantado con una noticia muy amarga.

Nos conocimos con 14 años (el 15) y durante muchos muchos años fuimos más que amigos, casi hermanos (o como decía yo... mucho más que hermanos). Por él comencé a ir en bici y con él hicimos un grupo de tres en el que compartíamos locuras, risas, tristezas y los problemas que pueden tener adolescentes que comienzan a ser adultos. 

Que no hayamos mantenido contacto durante los últimos años no significa que no duela. Es más, duele mucho más, porque sólo recuerdas aquello que nos unió.

Hace no más de unos días me enteraba de su enfermedad y aún con la gravedad que tenía pensaba que se podría salir.  Hoy es una mezcla de tristeza y rabia la que me llena.

Me quedo con los ratos que disfrutamos, con los que nos reímos, con los que hicimos el gamberro, hasta con los que lloramos con las ventanillas bajadas cantando Maná y baqueteando en el asiento del copiloto de mi volkswagen polo.

Nunca se comprende los giros que da la vida, seguro que para alguien allá arriba tendrán sentido. Sólo espero que sea como sea estés mejor que aquí y algún día podamos reirnos de todo.

Un abrazo para tí allí donde estés y toda tu familia.

DEP

Toño

domingo, 7 de agosto de 2022

43 cumpleaños - mi madre





Hola

Podría ser una expresión (pero no lo es): mi madre! si ya tengo 43 años...! Pues sí, ha pasado el tiempo MUY rápido, parece que fue ayer cuando tenía conciencia de niño y a día de hoy, por mucho que me sienta igual de niño o de joven, cuando me miro reflejado en los cristales de los escaparates veo un hombre hecho y derecho. 

Y la culpa de que sea un hombre hecho y derecho es de la persona que me lleva queriendo y "aguantando" desde que tengo uso de razón. Sí, aguantando... no me resulta peyorativo; para mí es una palabra llena de amor y de cariño... sostener...aguantar...acompañar. Alguien me enseñó que hay que sostener a quien quieres y eso es precisamente lo que ha hecho mi madre todos estos años: sostenerme.

Tenemos una relación MUY especial: hemos reído, llorado, nos hemos gritado, hemos compartido cosas buenas y malas y mirándonos a los ojos hemos sabido entendernos aunque fuera  llenos de lágrimas en los peores momentos. Ella ha estado en todos y cada uno de mis logros y también en mis fracasos; haciendo que fueran menos.

Con el paso del tiempo (mucho antes de ser padre) me di cuenta de que mi madre ha tenido que estar sola para todo, educándome y levantándome para hacerme un hombre y que - como muchos padres - se ha ido olvidando de ella para hacerme a mí la persona que soy hoy en día. "Eso lo hacen todos los padres"... no, no todo el mundo es así, ni todo el mundo tiene que estar con un niño pequeño a solas viéndolo crecer y haciéndolo escalar por todas y cada una de las fases de la vida. No ha sido fácil y por ello me siento muy afortunado y agradecido.

Sé que le he dado disgustos y alguna que otra alegría, pero nunca jamás me ha dado la espalda, ni me ha cerrado los brazos, ni tan siquiera se ha planteado mirarse ella primero antes de mirarme a mí.

Tampoco me lo ha puesto "fácil", me ha dicho las cosas como son y me ha enseñado que no siempre han de decirte lo que quieres escuchar para poder ir con la cabeza muy alta.

Mi madre es fuerte, mi madre es guapa, mi madre es inteligente, divertida y sensible. Mi madre siempre sabe de todo lo que se habla y cuando no lo sabe, habla tan segura de sí misma que te puedes creer cualquier cosa que te diga. Mi madre tiene miedo, pero no lo demuestra; mi madre tiene dolor, pero no se queja; mi madre es la mejor madre que hubiera podido tener, sobre todo porque me quiere y me ha querido sin condiciones.

Pocas veces un hijo puede devolver a su madre todo lo que esta hace por él, pocas veces una madre siente que su hijo está orgulloso de ella o podemos tan siquiera darles una milésima del amor que ellas nos dan; siempre desinteresado y sin cortapisas.

Es por eso que hoy, que es mi cumple, considero que el mejor regalo que puedo tener es la vida y es por eso que creo que debo agradecer a quien me la ha dado que haya hecho todo lo posible porque yo en mis 43 años sea feliz.

Muchas gracias mamá

Te quiero

lunes, 2 de mayo de 2022

Homenaje Fernando Rosuero Ezquerro 7º DAN KARATE - DO

Hola a todos

Poco más que decir que dejaros el video que me pasa uno de los hijos de mi maestro Fernando Rosuero.

Os dejo para que podáis disfrutarlo tanto como lo he hecho yo.


domingo, 5 de diciembre de 2021

Hasta siempre MAESTRO.

 


Me parece increíble estar escribiendo esto justo después del post anterior.

Esta noche nos ha dejado mi Maestro Fernando Rosuero, la puta enfermedad que pensamos que no nos va a tocar y que nos rodea desde hace dos años se lo ha llevado por delante en menos de lo que nos ha costado asimilar que esta vez iba en serio.

He contado muchas veces lo que Fernando (yo lo llamaba Fer, cuando mi cariño hacia él me impedía llamarlo Maestro) significa para mi. Lo conocí con 4 años, me enseñó todo lo que se de Karate y muchas, muchísimas cosas de la vida. Gracias a él volví al Karate y gracias a él he aprendido que uno no se puede cansar de luchar nunca por aquello que quiere.

He compartido tatami con él como alumno, como competidor (él como coach) y dando clases a niños. He vivido tardes entre las clases y raticos en su casa echándole una mano con alguna tontada y hablando de la vida.

Fernando era una persona que lo había sido todo en el Karate, pero que no lo reclamaba, dedicaba el mismo esfuerzo a un cinturón blanco que a un cuarto dan. Repetía una y otra vez las cosas que deberías saber y no se cansaba de decir que el Karate, cómo la vida "había que sentirlo".

Siempre estuvo ahí. Desde que subí, como decía en el anterior post "con los buenos", hasta que me convenció cuando volví a entrenar tras mi lesión, cuando competía, cuando dejé de competir, cuando apenas podía ir un día al gimnasio, cuando no tenía ganas, o incluso en el peor momento de mi vida... él me llamaba periódicamente y se preocupaba: "entrena y haz por estar mejor, esto pasará". Me conocía mucho más que mi propio padre; cuando entraba por el gimnasio con la mirada baja o con la cabeza ida en el tatami me decía "Bermejo!!!!! hoy no estás en lo que estás...." y me acariciaba la nuca (o me daba un coscorrón cariñoso.

Era una persona "real", sin florituras, sin adornos, pura energía, pura "pulpa".

Muchas veces pensaba para mis adentros que me habría gustado conocerlo más joven, en su época de competidor, tenía que ser la bomba, pura energía... pero realmente me quedo con lo que yo he conocido de él... he tenido la suerte de compartir 38 años con él y de considerarme un AMIGO.

Fernando siempre decía que "el Karate siempre estará ahí" pero para mi el Karate nunca volverá a ser lo mismo. Muchos nos poníamos el karategi porque era él quien nos animaba a hacerlo, nunca sabías qué iban a depararte sus clases y lo últimos años porque sus clases siempre estaban rodeadas de un cariño especial, ese que sólo tienen los grandes amigos.

La verdad que no se qué decir, me cuesta enormemente cerrar este post porque no quiero despedirme de él, se va una parte MUY importante de mi vida, 38 años de algo que me ha hecho por dentro y por fuera, 38 años en los que ha habido de todo, pero sobre todo 38 años en los que he tenido a mi lado a alguien que sólo tenía que levantar el teléfono para saber que iba a ayudarme

Gracias Fernando, por ser mi MAESTRO, mi amigo, mi "padre" en muchas ocasiones, y sobre todo por siempre ponerte a mi altura, intentando entenderme.

Ojalá nos veamos allí donde sea

Un abrazo muy fuerte desde aquí, te echaremos de menos, esperanos.

Toño



lunes, 22 de noviembre de 2021

Toda una vida

 



    Recuerdo perfectamente mi primer día de Karate. Tatami del polideportivo del colegio San Agustín (Zaragoza) repleto de chavales que jamás se habían puesto un karategi y un maestro, D. Mariano Burillo, miembro de Rosuero Karate Club con quien di mis primeros pasos en este arte marcial.

    Un poco más tarde ya subí junto con algún otro compañero, "donde los buenos", a la calle Juan José Garate, donde se encontraba Rosuero Karate Club  ("el de Torrero") y ahí comencé a forjarme como karateka poco a poco, como los guisos buenos "a fuego lento".

    Unos pocos años han pasado, 38 exactamente, en los que me ha dado tiempo a vivir de todo: competiciones, alegrías, alguna tristeza que otra, compañeros nuevos, compañeros que lo dejan, cambios de sede, cursos... hasta una lesión que me apartó del karate 5 años, cuando una patada acabó con mi dedo pulgar mirando al techo. Aún recuerdo encontrarme a mi maestro, Fernando Rosuero, por la calle y repetirme "cuando quieras vuelves, el gimnasio siempre está abierto y el karate no se olvida; siempre está ahí".

    Y volví... y me saqué el cinturón negro, di clases a niños, me divertí compitiendo, y pasé los nervios del día de antes. Fui interiorizando lo que es la disciplina, el amor al deporte, el respeto por el grado y los compañeros y el karate como forma de vida.

    El karate es un deporte; sí, pero sobre todo es un arte marcial con todo lo que ello conlleva. Si tú te dejas, te ayuda, te enseña, te pone en tu sitio, te abre los ojos y el alma y te transporta sólo donde debes estar en ese momento. "Los problemas se quedan fuera del tatami", dice siempre mi maestro.

    El sábado alcancé el 4º DAN y tuve el honor de que me examinara quien me ha acompañado en esto desde que tengo uso de razón; Fernando Rosuero. Mi maestro es lo que dice la palabra "alguien que te enseña", pero también alguien que te acompaña en el aprendizaje cuidándote: él me conoce, tanto o más que el mejor de mis amigos, me ha acompañado y ayudado fuera y dentro del tatami y desde luego, no puedo más que agradecerle que siempre haya estado ahí. 

    Igualmente debo agradecer a todos mis compañeros pero especialmente a Joaquín Pueyo y a Javier Sanz, quien hizo de "tori" (atacante) en mi examen; dos verdaderos karatekas y compañeros con quien todos querrían compartir tatami.

    Hace tres años perdí la ilusión por muchas cosas y en estos meses de entrenamiento he recuperado parte de mi esencia, porque he vuelto a sentir aquello que me hacía vibrar de niño, adolescente y adulto. Gracias a todos por hacerlo posible.

    Por muchos años compartiendo vivencias de  karate con una idea presente "el karate siempre estará ahí para ti".

    Un abrazo
    Ossu

Toño

sábado, 18 de septiembre de 2021

Un lugar en el cielo



Hola a todos,

Ayer se fue alguien que merece que vuelva a escribir. Ya sabéis que llevo mucho tiempo que sólo escribo si pasa algo muy importante y esta es una de esas veces.

Él era una gran persona, siempre con una sonrisa en sus labios, con una mirada cariñosa y con una historia para contarte. Historia que iba hilvanando hasta el más mínimo detalle, disfrutando mientras te la contaba como si volviera a vivirla.

Siempre creí que era una buena persona, de esas personas a las que te gustaría parecerte cuando fueras mayor. Serio, pero a la vez cercano. Rígido, pero a la vez cariñoso. Sabio pero a la vez lo suficientemente humilde como para hacerte entender cada una de las cosas que te explicaba con la mayor de las paciencias.

Siempre tuvo tiempo para mí. Cuando estaba enfermo, me trataba como el más importante de sus pacientes, y anotaba en su "historia" médica cuantos detalles necesitaba para contarse a sí mismo la próxima vez por qué volvía con dolor en el pecho y tos de perro. Recuerdo aquella parsimonia escribiendo y aquella perfección en su escritura como el más relajante de los momentos. No se me olvidará nunca el "patrico" en los electrodos, "es el mejor de los conductores" decía y me explicaba que me iba a hacer un electro y que eso no dolía.

Como sobrino jamás me trató como al "pequeño" (y somos unos cuantos primos por ambas familias), nunca me dejó de lado, más bien al contrario. Aunque estoy seguro que ninguno de sus sobrinos o nietos pueden decir que en algún momento lo haya hecho.

Me acordaré siempre de sus manos, de su socarronería, de su gusto por el dulce -  repetíamos una, dos tres veces helado... - pero sobre todo me acordaré de alguien que amaba a la vida por encima de todo y que si tuviera que definirlo con dos palabras serían: buena persona.

Ese era mi tío: Manuel Sever Ezcurra

DEP

Toño 


lunes, 9 de noviembre de 2020

La cara oculta de la luna

 


Vivimos en un mundo en el que sólo se puede posturear y demostrar lo feliz que se es aunque esto diste muy mucho de la realidad.

Qué fácil es mostrar cuánto viajamos, qué bien lo pasamos y cómo sonreímos en los buenos momentos... aunque no sean buenos... aunque por detrás no haya nada que los sostenga y aún más, cuando detrás no hay más que oscuridad y tristeza.

Cuánto nos gusta "competir por la felicidad" y cuánto criticamos a aquel que nos da una dosis de realidad y nos recuerda que en la vida hay sorbos buenos y sorbos no tan buenos. "Siempre negativo", "no sabes ver lo bueno de la vida", "has de intentar ser feliz"...

Desde mi humilde opinión, aquel que recibe de un amigo un comentario "triste" sobre su vida, debería sentirse un afortunado, ya que la otra persona le está abriendo la puerta de su corazón, compartiendo el lado menos amable de su vida, bien buscando consejo, compañía o simplemente "compartir" algo que inherentemente nos guardamos para nosotros mismos o sólo para aquellos que son nuestros más queridos.

Esa persona que se nos abre nos está haciendo importantes, nos está demostrando que somos alguien cercano, alguien en quien confía y sobretodo alguien que le ayuda a pasar sus momentos no tan dulces. Podemos ayudarlo, ponernos en su piel, calmarlo o simplemente escucharlo... seguramente sólo con estar ahí será más que suficiente.

Yo personalmente cuando me pregunta alguien no cercano qué tal siempre respondo "bien, todo bien" y ahí se corta la pregunta y la respuesta.

Así que cuando alguien os muestre su cara oculta, no lo regañéis, pensad que os está poniendo en un lugar que no todos merecen y solamente por eso, ya debería causaros cariño

Un abrazo

Toño

martes, 21 de mayo de 2019

Sin palabras



Rata inmunda
Animal rastrero
Escoria de la vida
Adefesio mal hecho
Infrahumano
Espectro del infierno
Maldita sabandija
Cuánto daño me has hecho
Reza la canción (Paquita la del barrio – Rata de dos patas)

Y la verdad que la canción se queda corta para expresar todo lo que me gustaría decir y que por respeto y educación no he dicho hasta hoy. Esa educación de la que tú fuiste partícipe y que tú me arrebatas en este momento sólo para decirte que allí donde estés, espero que la suerte te acompañe, porque deseo desde lo más hondo de mi ser no verte nunca más.

En el fondo de mi alma esperaba que el final fuera algo diferente, albergaba una pequeña esperanza de humanidad, de congraciamiento. Que en el último momento hubiera una mínima luz que me hiciera pensar que todo lo malo había sido un espejismo. Hasta esperaba una serie de explicaciones por escrito… pero claro… ese hubiera sido yo y no tú.

Y en el fondo del asunto hasta me complace como has acabado con todo. Fiel a tus “principios”, a lo que tuvieras allí dentro, fuera lo que fuera. Pasando como una apisonadora por encima de quien te acompaña, te rodea o te da su cariño. Siempre con el YO por encima de todo y de todos… siempre pisoteando a quien más te da y engrandeciendo al último que llega.

De ser más que mi padre pasaste a morir en vida hace diez años pero eso se queda ahí para ti y para mi y por supuesto para unos cuantos que saben cómo eras exactamente. La clase de persona que tira por los suelos aquello que otros, cuando somos padres, entendemos que es el don más preciado que nos puede dar la vida.

Dejemos que todos te recuerden como creen que eras: una persona increíble y maravillosa. Increíble desde luego sí que eras; no saben hasta qué punto. Yo lo he descubierto hoy; hasta el último día mantuviste la mentira… hasta el último.

Hoy me siento huérfano por tercera vez y todo te lo debo a ti.

GRACIAS

Suerte, allí donde estés. No vuelvas.


sábado, 20 de abril de 2019

Y por qué?



Empezaré diciendo que mi deporte es el karate, lo practico desde los 4 años y aún a día de hoy, muy de vez en cuando me calzo el karategui y las guantillas para volver a sentir que soy un niño. Cinturón negro, tercer dan, fui arbitro regional y di clases a niños varios años. El karate lo llevo en la sangre y tatuado con tinta en mi cuerpo, siempre será parte de mí.

Al ciclismo llegué de casualidad...

Tras esta introducción, me gustaría compartir una reflexión que llevo varios días haciéndome. Mucha gente me dice… ¿por qué el ciclismo?, ¿qué te da el ciclismo?, ¿de verdad lo que te gusta es sufrir?... Supongo que el que es deportista lo lleva dentro y da igual el deporte que haga, pero voy a intentar trasladar qué es para mi y qué me ha dado el ciclismo.

El ciclismo me ha dado amigos a los que no creo que pueda llegar a devolverles cómo me han tratado personalmente fuera de la bici.

El ciclismo me ha ayudado a superarme, a vencer los momentos en los que creía que el corazón se me iba a salir por la boca o que las piernas me iban a estallar.

Me ha enseñado que el equipo es mucho más importante que la individualidad, que no es mejor ciclista el que más anda y que no puedes hacer las cosas por los demás esperando que los demás respondan de la misma manera.

La carretera me ha puesto en mi sitio muchas veces, y otras me ha ayudado a sentirme libre, a respirar naturaleza, a vibrar con la velocidad, a saborear mi sudor y vencer el agotamiento tan sólo por el hecho de llegar al final de un puerto, a la meta de una cicloturista o al portal de mi casa.

La bici me ha ayudado a vencer uno de mis mayores complejos; me ha hecho adelgazar y aunque nunca he sido de marcar abdominales, me ha ayudado a mirarme en el espejo y no volver la mirada.

He aprendido a ayudar, a olvidarme de lo que me apetecía hacer para hacer lo que debía en cada momento. Me ha enseñado que no soy todopoderoso y que de vez en cuando soy yo el que tengo que dejarme llevar, me he sentido arropado, he llorado y me he reído y al final me he sentido bien conmigo mismo y con los demás.

He aprendido disciplina y metodología. Me ha ayudado a centrarme y a la vez a evadirme.

Nada mejor que acabar una cicloturista con un amigo cuando pensabas que te ibas a retirar.

Nada mejor que poder ayudar a un amigo a cumplir su sueño y alcanzar su objetivo.

Nada mejor que tener amigos que te ayuden a ti a conseguir el tuyo y llorar cuando cruzas la meta, porque has hecho algo que jamás pensaste que podías hacer.

Cantar, reír, llorar,…. Derrumbarte y resurgir….o no… simplemente aprender de lo que has hecho mal. Conocerte, entender tu límite y tus respuestas. Saber hasta dónde llegas.

Ciclismo es competición: contra los demás, contra uno mismo, contra la pendiente, contra la trazada, contra el aire. Ciclismo es superación, compañerismo, humildad, satisfacción…

Hasta hace poco pensaba que el ciclismo no me había enseñado mucho, y que todo lo que amaba de la bici eran los amigos que había conseguido tener. Pero si cambiáis bici/ciclismo por “vida” en los párrafos anteriores, quizás veréis que la bici enseña mucho más de lo que parece. Sólo hay que buscarle una vuelta más.

No diré que es lo que más me gusta de la vida; estaría loco. La vida tiene muchas otras cosas mucho más buenas y desde luego... mucho más malas. Tampoco es mi centro, pero sí mi divertimento, ni tan siquiera es mi desahogo pero sí uno de ellos.

El ciclismo es un deporte, como cualquier otro (siempre habrá quien te diga que es el mejor). Pero en mi vida es una parte más que apareció un día y que tal vez otro ya no esté, pero desde luego es algo que me ha enseñado y de lo que ha aprendido. Ha dejado su huella en mí y me ha dado cosas y amigos que siempre formarán parte de mi vida.

El ciclismo también me ha quitado...pero eso ya no es objeto de este escrito.

Un abrazo
Toño


domingo, 2 de septiembre de 2018

Hoy el sol te rinde pleitesía




Hoy el sol te rinde pleitesía.

Y nosotros no dejamos de pedalear…

Nadie puede imaginar que va a vivir algo como lo que vivimos ayer. Ninguno estamos preparados para algo así y sin embargo, hoy, echando la vista atrás nos damos cuenta de que por más que queramos, es algo que formará parte de nuestras vidas.

Hoy el Montesol estaba desierto, la carretera te echaba de menos y nosotros, tus amigos, disimulábamos como podíamos para sonreír cuando por dentro no nos apetecía otra cosa que llorar.

Hay una frase que se repite en nuestros labios y pensamientos, la de que te nos fuiste haciendo – seguramente – una de las cosas que más feliz te hacía. Gracias por los momentos que nos diste, por demostrarnos que no hay edad, que no hay freno, y que por muy difícil que te lo ponga la salud, siempre hay un momento para compartir con aquellos a los que sacas y te sacan una sonrisa.

En lo que a mí me toca no puedo seleccionar un solo momento de los que viví a tu lado, sería egoísta, me quedo con todos, desde “ese abuelo” que me sacaba rueda los primeros días que pedaleé con el club cuando íbamos en paralelo hasta el “muchas gracias Toño pero yo me quedo aquí” de hace nos más de quince días.

Gracias Fernando, por enseñarnos que la vida puede ser maravillosa, y desde luego muchas gracias por hacernos el honor de poder estar contigo hasta el último segundo.

Allí donde estés, cuida de nosotros, sobre todo de esos que sabes que estaremos a diario acordándonos de ti.

Un abrazo muy muy fuerte.


domingo, 10 de julio de 2016

Antoñito, qué delgado estás!

Hola a todos,

Un año sin escribir... No hay mucho que contar; en resumen todo sigue "igual", aunque con algunas novedades en mi vida :), una pequeña novedad de siete meses que no para quieta ni debajo del agua y que trae sonrisas a todo el que se le acerca.

Hoy escribo para "desahogarme" y para llevar mi pensamiento un poco más allá de esta tierra que pisamos. Quizás no tenga derecho a escribir esto, pero cuando alguien te da algo más de lo que dan muchos de los que te rodean en tan sólo unos minutos que disfrutas de su presencia, te deja un hueco al irse, que duele y que tan sólo te reconforta cuando piensas que allí desde donde esté, nos estará cuidando.

No hace falta conocer mucho a alguien para saber que es una buena persona. La sola manera en que te trata, es suficiente para saber que no hay maldad en sus palabras. 

Pues eso, este finde se ha ido una buena persona, llena de energía y vitalidad, que cada vez que me veía en la tienda me hacía sacar una sonrisa y me preguntaba cómo estaba... pero no por preguntar... esta vez la preguntaba buscaba una respuesta y la respuesta importaba.

Gracias por querernos, y por "mirar" por nosotros. Gracias por estar ahí.

No se me olvidará como entrabas, y siempre había dos frases para nosotros:

"Pero aún estáis aquí???...."

"Antoñito... qué delgado estás, tienes que comer más".

Allí donde estés, espero que estés con el Satur y que cuides de nosotros.

Descansa, Dori.

miércoles, 8 de julio de 2015

El caloret



Hola a todos,

Ya está aquí el verano, y no podemos celebrarlo de otra manera que con las "clásicas" de Muel. es decir, salir con la "fresca" (ayer 46 grados a las 17:30 de la tarde), a tomar una coca cola en el parque de Muel y tirarnos por encima todo el agua que nos quede en los bidones. Sí... somos como niños pero sin el como.

Ayer fui infumable, hacía un calor de la leche y quizás el haber donado sangre el día de antes no ayudó mucho a que el pulso no se me disparara como si estuviera subiendo el Marie Blanque. 170 pulsaciones en el "Col du Perret" a 20km/h no son muy habituales.

Como sarna con gusto no pica, habrá que seguir saliendo, para no perder la costumbre, no vaya a ser que nuestros músculos se olviden del pedaleo (modo sorna ON) y el almacén de coca colas de Muel se colapse.

Buen verano a todos (y todas).

Un abrazo

Toño


lunes, 22 de junio de 2015

Quebrantahuesos 2015: la cara y la cruz


Hola a todos,

Antes de nada agradecer la foto de Ane que figura en la entrada de hoy (Ane Gabiria o Ane Bizimartxak en Facebook). Una excelente fotógrafa que nos regala su trabajo en cada cicloturista a la que vamos.

Este año era especial, había entrenado muchísimo (o al menos un poco mejor) e iba a probar por primera vez lo que era salir "de donde los buenos" (o los menos malos, según se mire), ya que tenía cajón de salida por debajo de 7h30min. Esta vez me acompañaban varios compañeros y amigos: Félix, Cesar y Santi que salieron a la vez que yo y Jose y Pedro que salían un poco por detrás y ya nos cogerían, como así fue llegando a Castiello.

No.. contra todo pronóstico no salimos de cajón, pero eso es otra historia que será contada otro día jajajajaja.

El día pintaba genial, ni frío ni calor, sin mucho viento (salvo algo de cara subiendo Somport) y las pilas cargadas a tope. Las risas de todos los años, los nervios de todos los años, el sueño de todos los años y la concentración como siempre, máxima, seriedad y preocupación, "seré capaz?"... la Quebrantahuesos es una prueba que pone a prueba mis nervios y este año no iba a ser menos.

El resumen es rápido, sufrí como un perro, bajé mi tiempo, conseguí mi sueño y lo compartí con aquellos que me han ayudado durante todos estos años a llegar a ser lo que soy encima de la bici. A todos les "jode" que les de las gracias, porque para ellos no han hecho nada, se divierten con lo que hacen y encima me enseñan el mejor de los valores: la amistad. Si puedo considerarme ciclista no es por el tiempo que haga al cruzar la meta en Sabiñánigo, sino porque aquellos con los que comparto kilómetros han hecho de un tío con las patas gordas "que nunca llegará a andar encima de la bici", alguien que se lo pasa como un enano (valga la redundancia de alguien que mide 1,69m) encima de las dos ruedas.

Como ya os lo he dicho a todos, gracias a todos los que año tras año me habéis apoyado y aguantado durante kilómetros y kilómetros. Sois los mejores amigos que uno podría desear sobre la bicicleta (y fuera de ella). Me siento muy orgulloso de teneros como compañero y como amigo.

Sin embargo el día no iba a terminar bien. Nada más pasar meta Pedro y yo nos enterábamos que Santi y compañía no habían pasado de Somport. Pronto nos temimos que algo grave había pasado ya que no teníamos noticias y el tiempo pasaba, así que una vez que todos estábamos juntos nos decidimos a ir a incidencias de carrera. Efectivamente había habido un accidente y Santi había dado con sus huesos en el suelo.

Los detalles de la caída, las fotos y los chistes de durante y después (que los hubo, los hay y los habrá) dejaremos que los cuente él mismo en el facebook. Gracias al de arriba parece ser que es menos de lo que aparentaba en un principio y hace unas horas lo hemos visto cenar por sí mismo en el hospital y con otra carica, ya que no tienen que operarlo y probablemente en unos días esté en casa.

La verdad es que siempre que ocurre algo de esto a alguien conocido duele, pero cuando es a un amigo y a una buena persona como lo es Santi, duele doblemente. Menos mal que tiene más moral que el alcoyano y aunque la procesión irá por dentro, se empeña en hacer que todos nosotros veamos que está bien y no nos preocupemos demasiado.

Pronto estará de vuelta sobre la bici, así que vayamos preparándonos ya. Grande Santi!.

Con todo esto quedan pendientes varias cosas para el año que viene, así que me temo que habrá que seguir dando pedales.

Y como no... no podía terminar sin darte las gracias a ti, a quien me aguanta en el día a día, quien soporta mis sueños y mis nervios. A ti, gracias, desde lo más profundo, porque sin ti no hubiera sido posible.

Un abrazo a todos.

Un año más, reto conseguido.

Toño


domingo, 22 de marzo de 2015

Lluvia


Una vez al año no hace daño...

O así reza el dicho, y es que no hay una o dos veces al año en que el ansia viva no nos pueda, nos echemos a la carretera y nos coja la del pulpo. Pues bien, hoy ha tocado y bien. Lo curioso del caso (menos curioso si pensamos que para el normal de los aficionados al ciclismo el no salir Sábado ni Domingo es poco menos que un sacrilegio y ayer llovió) es que hemos salido unos 50 ciclistas y aún cuando veíamos que nos dábamos de frente con un chaparrón de padre y muy señor mío aún gritábamos "a Longares, a Longares!!!" como si el no ver justo la marca del 70km en nuestro cuenta fuera el mayor de los pecados. Pero es que no contentos con eso, aún hemos rotondeado para intentar llegar a la tercera cifra... lo dicho locos, pero locos de verdad. 

Eso me lleva a pensar que el bajón de moral del que me quejo desde hace dos semanas no es tal, o al menos tan exacerbado como me parece a mi. He de dar las gracias a mis amigos que me empujan a darle y a hacerlo con ellos y con una sonrisa en la boca. Puede que tenga facilidad para hacerme el débil o para ver sólo el lado oscuro de las cosas, pero realmente tengo amigos que me ayudan a que me pase lo antes posible. Gracias.

Lo dicho 94km de lluvia y frío, esperaremos que la gripe no aproveche esta ocasión y pase de largo de nuevo.

Feliz semana.

Un abrazo

Toño