/* Codigo toño */ /* Fin Codigo Toño */ Un nuevo sueño, una ilusión.

lunes, 9 de noviembre de 2020

La cara oculta de la luna

 


Vivimos en un mundo en el que sólo se puede posturear y demostrar lo feliz que se es aunque esto diste muy mucho de la realidad.

Qué fácil es mostrar cuánto viajamos, qué bien lo pasamos y cómo sonreímos en los buenos momentos... aunque no sean buenos... aunque por detrás no haya nada que los sostenga y aún más, cuando detrás no hay más que oscuridad y tristeza.

Cuánto nos gusta "competir por la felicidad" y cuánto criticamos a aquel que nos da una dosis de realidad y nos recuerda que en la vida hay sorbos buenos y sorbos no tan buenos. "Siempre negativo", "no sabes ver lo bueno de la vida", "has de intentar ser feliz"...

Desde mi humilde opinión, aquel que recibe de un amigo un comentario "triste" sobre su vida, debería sentirse un afortunado, ya que la otra persona le está abriendo la puerta de su corazón, compartiendo el lado menos amable de su vida, bien buscando consejo, compañía o simplemente "compartir" algo que inherentemente nos guardamos para nosotros mismos o sólo para aquellos que son nuestros más queridos.

Esa persona que se nos abre nos está haciendo importantes, nos está demostrando que somos alguien cercano, alguien en quien confía y sobretodo alguien que le ayuda a pasar sus momentos no tan dulces. Podemos ayudarlo, ponernos en su piel, calmarlo o simplemente escucharlo... seguramente sólo con estar ahí será más que suficiente.

Yo personalmente cuando me pregunta alguien no cercano qué tal siempre respondo "bien, todo bien" y ahí se corta la pregunta y la respuesta.

Así que cuando alguien os muestre su cara oculta, no lo regañéis, pensad que os está poniendo en un lugar que no todos merecen y solamente por eso, ya debería causaros cariño

Un abrazo

Toño

martes, 21 de mayo de 2019

Sin palabras



Rata inmunda
Animal rastrero
Escoria de la vida
Adefesio mal hecho
Infrahumano
Espectro del infierno
Maldita sabandija
Cuánto daño me has hecho
Reza la canción (Paquita la del barrio – Rata de dos patas)

Y la verdad que la canción se queda corta para expresar todo lo que me gustaría decir y que por respeto y educación no he dicho hasta hoy. Esa educación de la que tú fuiste partícipe y que tú me arrebatas en este momento sólo para decirte que allí donde estés, espero que la suerte te acompañe, porque deseo desde lo más hondo de mi ser no verte nunca más.

En el fondo de mi alma esperaba que el final fuera algo diferente, albergaba una pequeña esperanza de humanidad, de congraciamiento. Que en el último momento hubiera una mínima luz que me hiciera pensar que todo lo malo había sido un espejismo. Hasta esperaba una serie de explicaciones por escrito… pero claro… ese hubiera sido yo y no tú.

Y en el fondo del asunto hasta me complace como has acabado con todo. Fiel a tus “principios”, a lo que tuvieras allí dentro, fuera lo que fuera. Pasando como una apisonadora por encima de quien te acompaña, te rodea o te da su cariño. Siempre con el YO por encima de todo y de todos… siempre pisoteando a quien más te da y engrandeciendo al último que llega.

De ser más que mi padre pasaste a morir en vida hace diez años pero eso se queda ahí para ti y para mi y por supuesto para unos cuantos que saben cómo eras exactamente. La clase de persona que tira por los suelos aquello que otros, cuando somos padres, entendemos que es el don más preciado que nos puede dar la vida.

Dejemos que todos te recuerden como creen que eras: una persona increíble y maravillosa. Increíble desde luego sí que eras; no saben hasta qué punto. Yo lo he descubierto hoy; hasta el último día mantuviste la mentira… hasta el último.

Hoy me siento huérfano por tercera vez y todo te lo debo a ti.

GRACIAS

Suerte, allí donde estés. No vuelvas.


sábado, 20 de abril de 2019

Y por qué?



Empezaré diciendo que mi deporte es el karate, lo practico desde los 4 años y aún a día de hoy, muy de vez en cuando me calzo el karategui y las guantillas para volver a sentir que soy un niño. Cinturón negro, tercer dan, fui arbitro regional y di clases a niños varios años. El karate lo llevo en la sangre y tatuado con tinta en mi cuerpo, siempre será parte de mí.

Al ciclismo llegué de casualidad...

Tras esta introducción, me gustaría compartir una reflexión que llevo varios días haciéndome. Mucha gente me dice… ¿por qué el ciclismo?, ¿qué te da el ciclismo?, ¿de verdad lo que te gusta es sufrir?... Supongo que el que es deportista lo lleva dentro y da igual el deporte que haga, pero voy a intentar trasladar qué es para mi y qué me ha dado el ciclismo.

El ciclismo me ha dado amigos a los que no creo que pueda llegar a devolverles cómo me han tratado personalmente fuera de la bici.

El ciclismo me ha ayudado a superarme, a vencer los momentos en los que creía que el corazón se me iba a salir por la boca o que las piernas me iban a estallar.

Me ha enseñado que el equipo es mucho más importante que la individualidad, que no es mejor ciclista el que más anda y que no puedes hacer las cosas por los demás esperando que los demás respondan de la misma manera.

La carretera me ha puesto en mi sitio muchas veces, y otras me ha ayudado a sentirme libre, a respirar naturaleza, a vibrar con la velocidad, a saborear mi sudor y vencer el agotamiento tan sólo por el hecho de llegar al final de un puerto, a la meta de una cicloturista o al portal de mi casa.

La bici me ha ayudado a vencer uno de mis mayores complejos; me ha hecho adelgazar y aunque nunca he sido de marcar abdominales, me ha ayudado a mirarme en el espejo y no volver la mirada.

He aprendido a ayudar, a olvidarme de lo que me apetecía hacer para hacer lo que debía en cada momento. Me ha enseñado que no soy todopoderoso y que de vez en cuando soy yo el que tengo que dejarme llevar, me he sentido arropado, he llorado y me he reído y al final me he sentido bien conmigo mismo y con los demás.

He aprendido disciplina y metodología. Me ha ayudado a centrarme y a la vez a evadirme.

Nada mejor que acabar una cicloturista con un amigo cuando pensabas que te ibas a retirar.

Nada mejor que poder ayudar a un amigo a cumplir su sueño y alcanzar su objetivo.

Nada mejor que tener amigos que te ayuden a ti a conseguir el tuyo y llorar cuando cruzas la meta, porque has hecho algo que jamás pensaste que podías hacer.

Cantar, reír, llorar,…. Derrumbarte y resurgir….o no… simplemente aprender de lo que has hecho mal. Conocerte, entender tu límite y tus respuestas. Saber hasta dónde llegas.

Ciclismo es competición: contra los demás, contra uno mismo, contra la pendiente, contra la trazada, contra el aire. Ciclismo es superación, compañerismo, humildad, satisfacción…

Hasta hace poco pensaba que el ciclismo no me había enseñado mucho, y que todo lo que amaba de la bici eran los amigos que había conseguido tener. Pero si cambiáis bici/ciclismo por “vida” en los párrafos anteriores, quizás veréis que la bici enseña mucho más de lo que parece. Sólo hay que buscarle una vuelta más.

No diré que es lo que más me gusta de la vida; estaría loco. La vida tiene muchas otras cosas mucho más buenas y desde luego... mucho más malas. Tampoco es mi centro, pero sí mi divertimento, ni tan siquiera es mi desahogo pero sí uno de ellos.

El ciclismo es un deporte, como cualquier otro (siempre habrá quien te diga que es el mejor). Pero en mi vida es una parte más que apareció un día y que tal vez otro ya no esté, pero desde luego es algo que me ha enseñado y de lo que ha aprendido. Ha dejado su huella en mí y me ha dado cosas y amigos que siempre formarán parte de mi vida.

El ciclismo también me ha quitado...pero eso ya no es objeto de este escrito.

Un abrazo
Toño


domingo, 2 de septiembre de 2018

Hoy el sol te rinde pleitesía




Hoy el sol te rinde pleitesía.

Y nosotros no dejamos de pedalear…

Nadie puede imaginar que va a vivir algo como lo que vivimos ayer. Ninguno estamos preparados para algo así y sin embargo, hoy, echando la vista atrás nos damos cuenta de que por más que queramos, es algo que formará parte de nuestras vidas.

Hoy el Montesol estaba desierto, la carretera te echaba de menos y nosotros, tus amigos, disimulábamos como podíamos para sonreír cuando por dentro no nos apetecía otra cosa que llorar.

Hay una frase que se repite en nuestros labios y pensamientos, la de que te nos fuiste haciendo – seguramente – una de las cosas que más feliz te hacía. Gracias por los momentos que nos diste, por demostrarnos que no hay edad, que no hay freno, y que por muy difícil que te lo ponga la salud, siempre hay un momento para compartir con aquellos a los que sacas y te sacan una sonrisa.

En lo que a mí me toca no puedo seleccionar un solo momento de los que viví a tu lado, sería egoísta, me quedo con todos, desde “ese abuelo” que me sacaba rueda los primeros días que pedaleé con el club cuando íbamos en paralelo hasta el “muchas gracias Toño pero yo me quedo aquí” de hace nos más de quince días.

Gracias Fernando, por enseñarnos que la vida puede ser maravillosa, y desde luego muchas gracias por hacernos el honor de poder estar contigo hasta el último segundo.

Allí donde estés, cuida de nosotros, sobre todo de esos que sabes que estaremos a diario acordándonos de ti.

Un abrazo muy muy fuerte.


domingo, 10 de julio de 2016

Antoñito, qué delgado estás!

Hola a todos,

Un año sin escribir... No hay mucho que contar; en resumen todo sigue "igual", aunque con algunas novedades en mi vida :), una pequeña novedad de siete meses que no para quieta ni debajo del agua y que trae sonrisas a todo el que se le acerca.

Hoy escribo para "desahogarme" y para llevar mi pensamiento un poco más allá de esta tierra que pisamos. Quizás no tenga derecho a escribir esto, pero cuando alguien te da algo más de lo que dan muchos de los que te rodean en tan sólo unos minutos que disfrutas de su presencia, te deja un hueco al irse, que duele y que tan sólo te reconforta cuando piensas que allí desde donde esté, nos estará cuidando.

No hace falta conocer mucho a alguien para saber que es una buena persona. La sola manera en que te trata, es suficiente para saber que no hay maldad en sus palabras. 

Pues eso, este finde se ha ido una buena persona, llena de energía y vitalidad, que cada vez que me veía en la tienda me hacía sacar una sonrisa y me preguntaba cómo estaba... pero no por preguntar... esta vez la preguntaba buscaba una respuesta y la respuesta importaba.

Gracias por querernos, y por "mirar" por nosotros. Gracias por estar ahí.

No se me olvidará como entrabas, y siempre había dos frases para nosotros:

"Pero aún estáis aquí???...."

"Antoñito... qué delgado estás, tienes que comer más".

Allí donde estés, espero que estés con el Satur y que cuides de nosotros.

Descansa, Dori.

miércoles, 8 de julio de 2015

El caloret



Hola a todos,

Ya está aquí el verano, y no podemos celebrarlo de otra manera que con las "clásicas" de Muel. es decir, salir con la "fresca" (ayer 46 grados a las 17:30 de la tarde), a tomar una coca cola en el parque de Muel y tirarnos por encima todo el agua que nos quede en los bidones. Sí... somos como niños pero sin el como.

Ayer fui infumable, hacía un calor de la leche y quizás el haber donado sangre el día de antes no ayudó mucho a que el pulso no se me disparara como si estuviera subiendo el Marie Blanque. 170 pulsaciones en el "Col du Perret" a 20km/h no son muy habituales.

Como sarna con gusto no pica, habrá que seguir saliendo, para no perder la costumbre, no vaya a ser que nuestros músculos se olviden del pedaleo (modo sorna ON) y el almacén de coca colas de Muel se colapse.

Buen verano a todos (y todas).

Un abrazo

Toño


lunes, 22 de junio de 2015

Quebrantahuesos 2015: la cara y la cruz


Hola a todos,

Antes de nada agradecer la foto de Ane que figura en la entrada de hoy (Ane Gabiria o Ane Bizimartxak en Facebook). Una excelente fotógrafa que nos regala su trabajo en cada cicloturista a la que vamos.

Este año era especial, había entrenado muchísimo (o al menos un poco mejor) e iba a probar por primera vez lo que era salir "de donde los buenos" (o los menos malos, según se mire), ya que tenía cajón de salida por debajo de 7h30min. Esta vez me acompañaban varios compañeros y amigos: Félix, Cesar y Santi que salieron a la vez que yo y Jose y Pedro que salían un poco por detrás y ya nos cogerían, como así fue llegando a Castiello.

No.. contra todo pronóstico no salimos de cajón, pero eso es otra historia que será contada otro día jajajajaja.

El día pintaba genial, ni frío ni calor, sin mucho viento (salvo algo de cara subiendo Somport) y las pilas cargadas a tope. Las risas de todos los años, los nervios de todos los años, el sueño de todos los años y la concentración como siempre, máxima, seriedad y preocupación, "seré capaz?"... la Quebrantahuesos es una prueba que pone a prueba mis nervios y este año no iba a ser menos.

El resumen es rápido, sufrí como un perro, bajé mi tiempo, conseguí mi sueño y lo compartí con aquellos que me han ayudado durante todos estos años a llegar a ser lo que soy encima de la bici. A todos les "jode" que les de las gracias, porque para ellos no han hecho nada, se divierten con lo que hacen y encima me enseñan el mejor de los valores: la amistad. Si puedo considerarme ciclista no es por el tiempo que haga al cruzar la meta en Sabiñánigo, sino porque aquellos con los que comparto kilómetros han hecho de un tío con las patas gordas "que nunca llegará a andar encima de la bici", alguien que se lo pasa como un enano (valga la redundancia de alguien que mide 1,69m) encima de las dos ruedas.

Como ya os lo he dicho a todos, gracias a todos los que año tras año me habéis apoyado y aguantado durante kilómetros y kilómetros. Sois los mejores amigos que uno podría desear sobre la bicicleta (y fuera de ella). Me siento muy orgulloso de teneros como compañero y como amigo.

Sin embargo el día no iba a terminar bien. Nada más pasar meta Pedro y yo nos enterábamos que Santi y compañía no habían pasado de Somport. Pronto nos temimos que algo grave había pasado ya que no teníamos noticias y el tiempo pasaba, así que una vez que todos estábamos juntos nos decidimos a ir a incidencias de carrera. Efectivamente había habido un accidente y Santi había dado con sus huesos en el suelo.

Los detalles de la caída, las fotos y los chistes de durante y después (que los hubo, los hay y los habrá) dejaremos que los cuente él mismo en el facebook. Gracias al de arriba parece ser que es menos de lo que aparentaba en un principio y hace unas horas lo hemos visto cenar por sí mismo en el hospital y con otra carica, ya que no tienen que operarlo y probablemente en unos días esté en casa.

La verdad es que siempre que ocurre algo de esto a alguien conocido duele, pero cuando es a un amigo y a una buena persona como lo es Santi, duele doblemente. Menos mal que tiene más moral que el alcoyano y aunque la procesión irá por dentro, se empeña en hacer que todos nosotros veamos que está bien y no nos preocupemos demasiado.

Pronto estará de vuelta sobre la bici, así que vayamos preparándonos ya. Grande Santi!.

Con todo esto quedan pendientes varias cosas para el año que viene, así que me temo que habrá que seguir dando pedales.

Y como no... no podía terminar sin darte las gracias a ti, a quien me aguanta en el día a día, quien soporta mis sueños y mis nervios. A ti, gracias, desde lo más profundo, porque sin ti no hubiera sido posible.

Un abrazo a todos.

Un año más, reto conseguido.

Toño


domingo, 22 de marzo de 2015

Lluvia


Una vez al año no hace daño...

O así reza el dicho, y es que no hay una o dos veces al año en que el ansia viva no nos pueda, nos echemos a la carretera y nos coja la del pulpo. Pues bien, hoy ha tocado y bien. Lo curioso del caso (menos curioso si pensamos que para el normal de los aficionados al ciclismo el no salir Sábado ni Domingo es poco menos que un sacrilegio y ayer llovió) es que hemos salido unos 50 ciclistas y aún cuando veíamos que nos dábamos de frente con un chaparrón de padre y muy señor mío aún gritábamos "a Longares, a Longares!!!" como si el no ver justo la marca del 70km en nuestro cuenta fuera el mayor de los pecados. Pero es que no contentos con eso, aún hemos rotondeado para intentar llegar a la tercera cifra... lo dicho locos, pero locos de verdad. 

Eso me lleva a pensar que el bajón de moral del que me quejo desde hace dos semanas no es tal, o al menos tan exacerbado como me parece a mi. He de dar las gracias a mis amigos que me empujan a darle y a hacerlo con ellos y con una sonrisa en la boca. Puede que tenga facilidad para hacerme el débil o para ver sólo el lado oscuro de las cosas, pero realmente tengo amigos que me ayudan a que me pase lo antes posible. Gracias.

Lo dicho 94km de lluvia y frío, esperaremos que la gripe no aproveche esta ocasión y pase de largo de nuevo.

Feliz semana.

Un abrazo

Toño

martes, 17 de febrero de 2015

Invierno total



Hola a todos

Muchos días sin escribir, lo se, me ahorraré la autobronca y no os aburriré.

No sorprendo a nadie si digo que este invierno se está haciendo especialmente duro, los fríos días y el viento huracanado de las dos últimas semanas ha hecho que salgamos menos de lo habitual a darle a los pedales. No obstante, aún hemos podido entrenar un poquillo o como dicen los profanos en la materia (y menos serios) salir con la bici.

Muchos cambios en mi vida, cambio de trabajo y demás cosas inesperadas han hecho que esté tiempo sin darle al blog. Es curioso lo bien que funcionamos dentro de nuestra zona de confort y qué poquico nos gusta salir de ella, aunque sea en teoría para mejorar... el hombre es un animal de costumbres, nunca mejor dicho.

Como siempre, el fin de semana queda para desestresarse y compartir con los amigos lo mejor del día. Las risas! o qué os pensábais que yo salgo para divertirme :D.

Hoy le cojo prestada a Agus una de las fotos de la última alargada del fin de semana, y es que no tenemos punto medio, o llegamos casi a la "merienda" o hacemos 80km como el domingo jajajaaja. Menos mal que vamos hacia el buen tiempo y ya se podrá salir un poco más normal.

Un fuerte abrazo a todos.

Toño

martes, 23 de diciembre de 2014

Factoría de sueños


Hola a todos,

Esta vez me toca hablar de karate, para los que me conocéis ya sabéis que es el deporte que practico desde los cuatro años y que me ha dado muchos momentos que no olvidaré jamás, algunos buenos y otros no tanto. 

Esta vez el momento ha sido uno de los que no olvidaré fácilmente, quizás porque sea el final de un camino o mirándolo desde otro lado, el comienzo de uno nuevo pero caminado con zapatos distintos (yo me comprendo a mí mismo, no os preocupéis XD).

Los últimos meses han sido duros entrenando, varios compañeros nos examinábamos de paso de grado y el devenir normal de las clases se ha convertido en unos entrenos especializados en el examen de cada uno. Por mi parte tuve la suerte de asistir a un compañero que se examinaba para tercer dan y que otro compañero me hiciera lo propio para preparar mi examen del mismo grado. Con el paso de los días he visto como compañeros que se preparaban el cinturón negro o el primer dan crecían en fuerza y convencimiento de que el paso era posible e incluso yo mismo me he ido llenando de energía para dar el máximo el día del examen.

El día del examen fue especial, el que el tribunal estuviera presidido por mi maestro de toda la vida, Fernando Rosuero, no lo hacía más fácil. Fernando es maestro, es karateka, es amigo... pero evaluándote mientras realizas un ejercicio delante de él sigue siendo aquel maestro que cuando te llamaba siendo bien niño para subir "a la clase de los mayores" se te ponían de corbata porque eso significaba que estabas bajo la tutela "del mejor".

Empezamos a calentar a las 17 de la tarde y terminamos el examen cerca de las 20:30, la alegría por mi parte fue inmensa. No es tan sólo subir de grado, si no la sensación del trabajo bien hecho, de poder plasmar delante de quien quieres, lo que eres y como entrenas, en fin... una verdadera experiencia por la que vale la pena pasar sin ninguna duda. Agradecer a mi Tori (Gustavo) los días de entrenamiento, y el examen que nos marcamos, del que estoy muy orgulloso. 

A partir de ahora a trabajar duro, a disfrutar del grado y a demostrar que uno es tercer dan no de cinturón, si no de corazón.

La cena de después para celebrarlo fue estupenda :D

Un abrazo muy fuerte a todos y Feliz Navidad.

Toño