domingo, 10 de julio de 2016

Antoñito, qué delgado estás!

Hola a todos,

Un año sin escribir... No hay mucho que contar; en resumen todo sigue "igual", aunque con algunas novedades en mi vida :), una pequeña novedad de siete meses que no para quieta ni debajo del agua y que trae sonrisas a todo el que se le acerca.

Hoy escribo para "desahogarme" y para llevar mi pensamiento un poco más allá de esta tierra que pisamos. Quizás no tenga derecho a escribir esto, pero cuando alguien te da algo más de lo que dan muchos de los que te rodean en tan sólo unos minutos que disfrutas de su presencia, te deja un hueco al irse, que duele y que tan sólo te reconforta cuando piensas que allí desde donde esté, nos estará cuidando.

No hace falta conocer mucho a alguien para saber que es una buena persona. La sola manera en que te trata, es suficiente para saber que no hay maldad en sus palabras. 

Pues eso, este finde se ha ido una buena persona, llena de energía y vitalidad, que cada vez que me veía en la tienda me hacía sacar una sonrisa y me preguntaba cómo estaba... pero no por preguntar... esta vez la preguntaba buscaba una respuesta y la respuesta importaba.

Gracias por querernos, y por "mirar" por nosotros. Gracias por estar ahí.

No se me olvidará como entrabas, y siempre había dos frases para nosotros:

"Pero aún estáis aquí???...."

"Antoñito... qué delgado estás, tienes que comer más".

Allí donde estés, espero que estés con el Satur y que cuides de nosotros.

Descansa, Dori.

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